lunes, 21 de diciembre de 2009

Midiendo La Razón


Era un niño nacido en ciudad pobre un pueblo como hay muchos en el Perú de gran corazón pero de poca economía oportunidades casi nulas para una juventud emergente, pero como las oportunidades solo se pintan bellas pocas veces son fortunas dadas por el destino con la energía que solo nace en los corazones de gente joven de ciudades pequeñas.

Es así como nuestro personaje inicia su camino de superación, no sin antes pasar por una serie de dificultades que muchos conocen por experiencias vividas y otros por imaginación o información, que en muchos casos son fantasías ya que la realidad de éstas, en muchos casos superan la imaginación, en drasticidad y dificultad.

Generalmente todos decimos o suponemos que es el sistema social político, el culpable de las dificultades que pasan nuestras juventudes, para su alimentación y educación, etc. Pues a pesar de todo esto son muchos los que con el esfuerzo de sus familias logran alcanzar la meta propuesta.

En el caso que relatamos, así fue y con años de esfuerzos y dedicación al estudio, logra ser un brillante profesional y se pone al servicio del Estado, que no cumplió en brindarle las mínimas condiciones para su alimentación y educación, así como la sociedad misma.

Estos fuegos queman las buenas voluntades y los mejores sentimientos en el corazón y el alma de nuestro joven estudiante, hundiéndolo día a día, obnovulando su mente y del joven provinciano sano conciente y creyente va cambiando progresivamente en sentido negativo ante tantas vicisitudes y lo que es más conforme avanzan los años y los conocimientos de nuestro personaje comprende, entiende y sanciona con mayor severidad los escollos que según entiende no es responsabilidad suya sino del sistema.

Es así como ya cuajado en los quehaceres de la vida y en su profesión se presenta la oportunidad para mi "paisano" como decimos allá, y recomendado por unos y otros coterráneos, acude en busca de ayuda, de concejos y de apoyo ante un "paisano" lleno de experiencias y .conocimientos prestigiado por todo ello ante su ciudad natal, no es casualidad la respuesta dada por nuestro personaje a este casual solicitante, de repente no bien vestido ni hablado, al gusto de quien viviera lo narrado y se forjara en el juego del tiempo, meditando día a día para entregar una respuesta concreta y esta fue:

Tu no me has educado, mi educación le costó a mi padre y a mí, por lo tanto no tengo por que responder a tus requerimientos y menos solucionar tus problemas.

MORALEJA:
"Jamás confíes en apariencias ni en famas para apostar tus esperanzas".

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